La fiabilidad se fabrica

Javier Moreno Responsable de Calidad En minería Heavy Duty, todo empieza con un cálculo: cargas, velocidad, flexión, distancias entre apoyos o condiciones de trabajo. Pero el cálculo no trabaja en la mina. Quien trabaja allí es el componente real. Y lo que importa es que responda como debe, una y otra vez. El control dimensional, los materiales, la trazabilidad, los procesos de montaje, los ensayos, y por supuesto, las pruebas en campo son los que convalidan los cálculos y diseños. Verificar la fiabilidad Sabemos que una de las claves que definen la fiabilidad de los rodillos ULMA frente al polvo abrasivo es su sistema de obturación: cuatro barreras que actúan de forma secuencial para detener y expulsar cualquier partícula de polvo o agua antes de que alcance el rodamiento. Mina de cobre subterránea. Chile. Pero también sabemos que la teoría lo soporta todo. Por eso, cuando hablamos de la fiabilidad del sistema de obturación ULMA frente a las partículas de polvo, lo hacemos sabiendo que después de más de 72 horas girando a 600 rpm, con los rodillos inclinados a 45º dentro de una carcasa con material contaminante, las barreras de protección cumplen su función y el rodamiento se mantiene protegido. “En campo, fabricar fiabilidad significa que en una mina subterránea de cobre en Chile, un rodillo ULMA ha multiplicado por 8 la vida útil habitual, por ahora”. En una zona donde los rodillos no superaban los tres meses por la presencia de polvo altamente abrasivo, el rodillo ULMA sigue en funcionamiento después de 2 años. El sistema de obturación responde. Lo sabemos por esta mina de Chile, pero también por otras tantas en Perú, Marruecos y Finlandia. La misma lógica para el COMPOSITE ULMA Algo similar ocurre con los rodillos de composite. Mina de cobre subterránea. Chile. Su ventaja más visible es la reducción de peso, lo que facilita la manipulación en tareas de mantenimiento. Pero en la minería chilena, donde los grandes tonelajes y los impactos marcan el ritmo de los conveyors, el rendimiento estructural es un imperativo. Por eso la propuesta ULMA es un rodillo muy ligero, sí, pero con la protección del rodamiento, estabilidad y capacidad de carga de uno metálico. Un rodillo fabricado con la misma lógica estructural, geometría, unión entre alojamiento y tubo, comportamiento térmico y validación bajo esfuerzo. Una lógica que el laboratorio vuelve a poner a prueba demostrando que el composite ULMA mantiene mejor la integridad estructural y la estabilidad térmica bajo carga que uno convencional. Mina de carbón. Indonesia. Y si los ensayos de laboratorio ya marcan diferencias, el campo las confirma. En una mina de carbón en Indonesia, los rodillos composite ULMA trabajan con una velocidad de banda de 9 m/s y transportan 8.000 t/h de material. Una aplicación de alta exigencia que demuestra que la ligereza del composite ULMA no está reñida con la capacidad de carga ni con la fiabilidad en operación real. Cuando la industria se encuentra con la mina La experiencia minera es imprescindible para entender las condiciones reales de trabajo. Pero convertir esa lectura del terreno en un componente fiable exige otra capacidad: diseñar y fabricar con precisión y repetibilidad. Ahí es donde la cultura industrial de ULMA aporta valor, desde una forma de hacer: diseñar, fabricar, controlar, ensayar y ajustar para que el comportamiento esperado en el plano se mantenga en campo. Porque en minería Heavy Duty, la fiabilidad rara vez depende de una sola gran innovación. Normalmente depende de muchos detalles que tienen que funcionar juntos, una y otra vez. Si vas a estar en Exponor, nos encantará conversar sobre estas cuestiones y sobre cualquier otro reto que pueda ayudar a mejorar la continuidad operativa de tus conveyors. Y si no puedes acercarte al stand, también estaremos encantados de atenderte desde aquí.